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domingo, 30 de octubre de 2016

Sábado (II)

Esta noche de sábado 
El futuro me concede 
El paso de corazón santo,
Mis días se vuelven célebres

Mis palabras cantan 
Un himno bello y calvo, 
Porque las salas
de espera le visitan anciano.

Conservaré esta canción, 
Este canto perdido, 
Porque me recuerda una emoción 
De sábado y de abanicos 

La angustia contemporánea 
Se va angustiada, 
Las horas grisáceas, 
Ríen de ella agitadas 

Escucha al amor, 
Antes de morir, 
Te hablará mi corazón, 
Síguelo antes de partir. 

La paz enamorada 
Dejará sus manos aturdir, 
La alegría alada 
Que vuela, es mejor que la jamás encontrada. 

Toda la vida se resume en un poema, 
En donde cada verso es un año gigante,
Más de mil existencias
Caben aún con todas sus raíces madres 

Todas las construcciones vivas 
Vuelven con la infancia, 
Cerca de mi final despedida,
Veo la luz de la risa de plata.

Nunca dejé de amarle, 
Quizás porque nunca pude hacerlo de veras,
Tu espíritu sana mi sangre
Y mis alegrías vibran en tu tierra

Nadie me dijo que sería feliz,
Ni que las rosas también se queman, 
Esta tarde viví para morir, 
Por un sábado en el que todo cabe, 
Y porque toda la vida se resume en un poema!





Milza López 2007
Extraído de La Flecha Envenenada y Otros Textos

lunes, 29 de agosto de 2016

Despedida del Fénix (Última Oración)

Suelo soñar con lo que pasó, como si la caja de tormentos que se abrió en la afrenta trágica de aquel día quisiera obligarme a permanecer ahí, como si esa terrible mirada buscara otra vez amilanar mi vida por entero.

Un álgido aliento respira en mis espaldas antes de que pueda despertar en este silencio apátrida y antropófago que reina en mi habitación, y antes de que mi vida de anacoreta me retorne a su ritmo normal.

La acritud de estos días es cada vez peor, la ambigüedad de las sombras en mi cabeza me confunde, y forma un amago de suplicios que no puede golpearme o herirme más.

Cada vez que esas imágenes me perturban al dormir, sólo puedo abjurar entre lágrimas por lo que hice, y en medio de mi aletargamiento, el dulce llanto logra absorber mi dolor, transformándolo en un cuerpo acuoso… Sí, es un llanto anodino y afable, que me ayuda a sobrevivir.

Soy un forastero fantasma, un barco advenedizo en el océano de criaturas de la Tierra, mi llegada a este mundo fue abrupta, sin el ágape de adosar mi destino a mis sueños de anarquía y libertad eterna.

Pero otra vez veo la abertura de la tierra bajo mis pies, intentando tragarme sin apelación alguna de mi parte (¿Soy yo quien se deja arrastrar?). 

A veces quisiera la abolición del odio en mi Corte Suprema, la luz de la verdad en mi Juicio Final. Pero no están.

Los Monstruos de alcurnia me siguen todavía, y dibujan la abstracción de lo sucedido aquel día oscuro, en aquella afrenta. Ellos quieren amonestar mi alegría y robar la poca felicidad que logré siguiendo los adagios de las aves que me enviaron a la Tierra.

¿Que debo seguir aquí? ¿Que guardaré la espada de la virtud? ¿Que me liberaré del odio? Tal vez, pero ahora necesito partir; soy el Fénix, el adalid alado de destellos hermosos, pero las pesadillas y la persecución me ciegan: ya no puedo ver mi propia Luz.


Si me arrojo al volcán ahora, reviviré más tarde, volaré como nunca antes lo has visto. Ahora apaga tu mirada, no quiero que me veas arder, ya mañana despertaré en cenizas. 


Retrato de Michael Jackson, pintado por Dan Lacey. 
Milza López
Colección inédita, exclusivo para Blogger

lunes, 15 de agosto de 2016

PANDEMONIUM (Desclasificado)

“Bienvenida a la capital del Infierno”, dijo Eva.

¿Ves? Todo se acabó, no lo vuelvas a mirar jamás; siempre tiene el puñal más hermoso para llevarte con él al abismo, y encerrarte en ese lugar, para que te duermas con pesadillas, para que todo se extinga a sus pies, bajo un cielo de tormentas y eclipses.
No. No lo imaginaste así, no imaginaste una nueva guerra en la cúspide de la traición, no imaginaste que yo volvería a por ti y que sería tu amado quien me llamara. Todo acabó otra vez, lo mejor será que partas de la Tierra; ven aquí, yo te he esperado en silencio días enteros, aguardando un nuevo abandono. No, esta vez no voy a obligarte, no tengo armas apuntándote. Si tú quieres, puedes venir donde nace el suicidio: el final del dolor está en los ríos de sangre que fluyen por tu corazón hecho trizas. Esta vez las cadenas de mis demonios han desaparecido, es tu ángel, el que tanto amas, el que te envía a esta plataforma… Te borró de su destino. Tal vez nunca estuviste allí.


Ven, mira, mata, llora, grita. Tu ángel te hizo prisionera del miedo, el miedo que te hace subterránea luz a base de sombras; tu ángel que amas y sueñas te tiene en sus pesadillas, reflejando su desprecio cada vez que quiere huir. Ahora estamos frente a frente, perdidas, hemos hallado el camino oscuro, la agonía de tu alma te ha traído hasta mí. Y yo te traigo a mi ciudad natal, Pandemónium, aquí vine a matar a tu Príncipe y a su fruto… Aquí está él, sin vida, y su padre, el cuerpo de la confusión, ya no tiene alma, está poseído por uno de los nuestros, por un ángel negro, un demonio blanco. Pero ni su belleza ni su maldad te pertenecen. 


Ilustración de Gustave Doré (1832-1883) para La Divina Comedia. 

Milza López, 2005-2006
Colección inédita, exclusivo para Blogger

lunes, 1 de agosto de 2016

Sol del sur

Podría caerme,
Podría incluso lanzarme
Con los brazos abiertos
Desde la octava nube 
A las sábanas de tu cama, 
Podría desenredarme 
Del paracaídas, 
Podría desenmascararme 
Frente a mis mentiras, 
Entre ramas secas y punzantes 
Y caer sin bolsas de aire

Podría arrojarme 
De frente al vidrio torcido, 
Con los ojos descubiertos 
Y la piel libre de cáscaras, 
Podría acumularme durante años
Y soltarme en paz
En millones de estrellas 

Podría dormirme descalza 
A los pies del volcán, 
Cruzando las cascadas
Por donde no hay puentes 

Podría desmayarme 
En la línea del tren, 
O podría sumergirme 
En el lago de los monstruos 

Y podría cortarse la cuerda 
Cuando descienda los riscos 
De la nieve afilada

Podrían llenarme de pólvora 
Y hacerme tragar fuego, 
Podría dejar todo cuando tengo
Mientras estoy en tu regazo,
Porque el dolor ya no sería 
El enemigo de mi piel, 
Mientras tú seas en lo alto 
El sol del sur que resplandece 

Vegetación nativa en el sur de Chile, fotografía del autor. 


Extraído de Poemas y Cartas para Enamorar,
Milza López - 2015,
contenido exclusivo para Blogger

miércoles, 20 de julio de 2016

Claustrofobia (Versión La flecha envenenada)

Voy a mirarme en el inexorable reflejo
de todos mis años,
voy a pelear contra la verdad frente el espejo,
mas no podré vencer jamás desde mi hemisferio vano.
Y así comienzo a sangrar,
la claustrofobia no puedo evitar.
La herencia de los ángeles
es miedo hecho colinas,
la sangre de Los Alpes
hecha muerte y hecha vida.

La suavidad cromática del enlace,
entre la luz y el frío suicida,
es devota a la música 
de mi miedo y mis parques
cuya sombra y raíz 
consuelo deprimida.

Mi figura en esta máquina 
se amarra al escape
intentando huir 
desesperada y percibida por nadie,
porque la Reina de los sables
corre tras de mi disfrazada de El Ángel, 
atraviesa las heridas…
Y con su cruz invertida las reabre.

La tristeza hacinada 
en Nosotras huele a carne
violentada y perdida.
Mi propia confusión se vuelve masacre
en el centro giratorio 
de la virtud misma,
invisible en su cauce
y en todos sus días dormida.

La Tierra es el planeta 
albergado junto a Marte
y gira al revés, 
los continentes de masa invertida
mueren con el furor 
y sueñan inconstantes
frente al espejo de mis años 
y mis personalidades divididas.

Mi corazón de esencia suicida
debía partir esta tarde;
las lágrimas desprendidas
de Él, se vuelven carne...


Fotografía original de Misha Gordin, colección Shout 1984-1987.

Extraído de La Flecha Envenenada y Otros Textos
Milza López - 2007

domingo, 17 de julio de 2016

Sinem (Desclasificado)

No tengo casi nada que envidiarle a Sinem Kobal, nunca quise ser modelo, actriz o gimnasta. Nunca quise ser rubia y aunque pudiese pagarla, no tendría ropa de diseñador.

Supongo que lo único que le envidio abiertamente a es tener a su lado Kenan, y poder irse con él de vacaciones a lugares como Grecia o Londres. Y poder recorrer cualquier calle de su mano y saber que él no la soltará. Y poder oler las flores que él lleva hasta su balcón. Y poder verse en esos ojos tan expresivos y llenos de algo que jamás podría describir. Sólo eso. Nada más.

Pero claro, si yo pudiera llevarlo conmigo probablemente viajaríamos al Tíbet, o a Perú, o la Patagonia, o al Amazonas puro con ríos hirviendo.

A veces lo que la gente cree que es amor no es más que un fenómeno de autocorrelación espacial que produce, a la larga, una serie de falsos positivos. 

Como siempre, yo y mis amores imposibles…


Qué mala suerte nos toca a las sirenas aceptar, la de ver a los amados navegantes a otros destinos sólo porque no deben confundirse en nuestros ojos profundos, o sólo porque los caprichos del espacio tiempo no desean darnos en el gusto aunque sea un día en este trayecto. 


Sinem Kobal y Kenan Imirzalioglu, imagen modificada para el blog.

Milza López 2016
Contenido exlusivo para Blogger

jueves, 14 de julio de 2016

Horizontes vacíos

El Ángel se fue como un silencio de las estrellas,
¿vive en una cabaña junto al Sol
o en alguna galaxia cercana?

Su corazón se apagó
al no poder contener el valor de su alma.
¿Quiénes cubrieron su rostro?
En esta tragedia todos fuimos culpables.

Quiero volver a abrazarte
como lo hicimos en nuestra otra vida,
y los castillos lejanos de arena
dejar olvidados los mantos de flores
de ese día que nunca debió llegar...



Milza López

On October 24 2009

sábado, 25 de junio de 2016

Por siempre Michael...

Es tan cómodo estar enamorada de un ser imaginario, es como vivir siempre en el punto más alto de la roller coaster.
Nunca tienes que acostumbrarte, nunca tienes que conformarte ni soportar nada más, siempre ves la primavera, el esplendor máximo de la flora, nunca ves ni vives su invierno, nunca conoces rostro caduco con las hojas caídas, con las puertas cerradas, con la corteza desgarrada y las heridas abiertas. Nunca conoces su realidad modificada, su sombra caída, tapizando la ciudad con pilares que sofocan cada ápice de encanto. Nunca vives el miedo de ser traicionada, ni abandonada. Él siempre está ahí, en tu mente, en tu atman, siempre alivia tus tormentos y te quita las migrañas, siempre te lleva al mejor lugar creado por tus sueños. Siempre está allí, siempre es él. Siempre es el que vibra, el que lleva tus sentimientos, siempre encuentras sus palabras y te habla en las películas, siempre lo describen en los libros y logra todo lo que quiere con su fuerza y determinación. 

Nunca está cansado, nunca se derrumba, nunca se jubila de su eterno trabajo y nunca se aburre de su rutina, de su papel de ser perfecto y de amarte para siempre. Y nunca muere, porque allá en el universo alterno donde tú mantienes su existencia, nunca llegarán los jinetes del Apocalipsis, nunca llegará la hora de verter las copas ni soplarán los huracanes nórdicos. Vivirá y revivirá cuantas veces sea necesario para rescatarte, para volver a besarte, para dormir junto a ti. Allá del otro lado, el permanece invencible y sólo tiene ojos para ti.

Más no intentes ni por un segundo siquiera traerlo, no intentes jalar su brazo más allá de los cristales, no intentes oír un murmullo en su retrato, ni encontrar su carta declaratoria en el cajón de tu velador, no extiendas tus brazos esperando su cuerpo ni eleves tus labios para obtener los suyos, no busques respuestas ni novedad alguna en su voz. No pienses que en las nubes se ha escrito la verdad de su vida y no confundas ninguna coincidencia con alguna señal. Porque allí, donde intentes tomar su mano se desvanecerá, donde intentes besarlo en el estanque te ahogará, cuando quieras leer su carta te quedarás sin voz, porque no hallarás palabras ni papeles, cuando quieras regar los girasoles que te dio se marchitarán, y cuando intentes acariciar su rostro desaparecerá por siempre su mirada, y cuando trates de llevarte un girón de su ropa al otro lado, cuando decida el fin entregarte el cofre y el anillo, es ahí cuando despertarás, y verás que no existe el aroma, sentirás que su rostro no tiene textura y su piel no tiene color, su voz no emite sonidos y su cuerpo es invisible.


Ámalo intensamente en el otro lado del espejo, en la habitación oculta que existe debajo de tu cama. Mas no lo hagas salir, no lo dejes venir a este lado del infierno. 



Milza López 2016
Homenaje a Michael Jackson y sus fans, año 7 desde su desaparición
Contenido exclusivo para Blogger

martes, 21 de junio de 2016

Marianela (I)

I

Estaba sentada en el jardín
sin dormir,
robándole brillo a las estrellas para mirar,
y esperando lo que no quería esperar…
Tan sólo pensaba, quietamente pensaba:
Es mejor mirarse en el desconcierto extraño
que el alma parece que besa,
da igual vivir o morir en lo lejano,
soñando capturar la idea:
Su voz, su sonrisa, sus manos,
su sombra, melodía de mi planeta…
Ser para él es lo más deseado,
pero yo ya estoy lejos de su Era
para la cual sus ojos se han ocultado.
¡Y no esperará mi confusión entera,
no poseo de flores el claro ramo
que se agita al viento de quien posee belleza.
Y no esperaré, por esto, todos los siglos en vano,
no me alcanza la paciencia,
pero pase lo que pase le amo,
aún contra toda mi vergüenza,
aún contra el poder de los tiempos, los años!
Juro por las oraciones de los desolados campos,
desde los troncos a las mineras,
por las naciones en el barro
y por el fuego del Sol en la hoguera,
la belleza de lo que amo
es infinita y eterna,
no es material quemado,
no se entrega a la tierra,
Él trae consigo la inmensidad del palacio
que su cuerpo alberga;
Él jamás ha sido engaño,
sino la fortaleza,
mas si a su lado marcho,
es sólo guiando su tatuada estela.

Pero cómo deseo ser yo,
preciosa flor en su campo,
cuidada, colorida, suave,
brillante y perfecta
con la que él se detenga caminando…
Pero cuando sus ojos momificados
se abran a los colores,
no verá en mí su ilusión ingenia;
Él comprenderá el inmortalizado llanto
que es lluvia cuando en la mirada hay tormenta,
y entonces se perderán todos los andados
caminos, paisajes y conversaciones
que dan luz a mi calvario
y que se ahogan cuando al palacio
llega la doncella:
Estará con él la flor
que a sus ojos no haga daño
(y que forma el dolor más grande
que mi alma ostenta).

Él se lamentará de mis pétalos secos
que caen con la brisa
y descienden a su tierra,
por eso él huirá.
Ellos decían que soy yo quien desmorona su paso
y que destruye su presencia,
yo no merezco estar a su lado 
¡jamás un refinado Príncipe con una pobre plebeya!
Y cuando él me descubra se sentirá avergonzado,
y me borrará de su pasado, su presente y su alma,
“Aquí nada ha pasado”,
dirá condenándome a la más cruel sentencia,
y recordará con lástima
la devoción que le prodigué,
y tal vez piense en mi tristeza,
y le remorderá saber que dos flores ha cortado,
pero sólo una es para vivir con ella.
¿Y la otra? Obligada a morir en el manantial,
que por muy decoroso que sea,
no es más que la tumba

de las flores que solas se quedan. 
Captura de la adaptación cinematográfica de Marianela.


Milza López - 2004
Colección inédita
Homenaje a la obra de Benito Pérez Galdós

lunes, 13 de junio de 2016

Día de la Inocencia / 13 de Junio

Pasa otro día de la inocencia en vano, en cajones vanos, en cenizas vanas.

No hay velas encendidas ni apagadas.

Mi habitación está desordenada, y es sin dudas, un alma indigna de volver a sofocar los fantasmas la mía.

No hay fraseos mágicos en el bosque, no hay inspiración en la mente de los que leen o escriben la ciencia.

He rechazado un mundo veces, por ser incapaz de hacerme preguntas, y hacerse el cuestionamiento necesario tantas veces frente a sus espejos mercenarios.

Tengo que levantarme una vez más, esconder mis alas púrpura en un traje formal o semi-formal, y guardar mi espíritu caminante para subirme a esa oruga subterránea que me arrastra arrebatando electricidad a hospitales y a los hospedajes de quienes son ya cansados transeúntes de esta “rosada vía”.

Tengo que convertirme yo misma en la virgen de la muerte, con el objetivo principal de mimetizarme con el ritmo capitalino, con las bocinas perturbadoras y motores contaminantes.

Tengo que convertirme en alguien perfectamente reconocible, común y capaz de no ser recordado entre la multitud que recorre la frialdad de las baldosas.

Tengo que subirme como cualquier civil al autobús, e intentar esconder mi humanidad del niño que recorre un camino solitario hasta su hogar.


Tengo que ocultarme entre tantos clones, tener su color, su olor y su expresión inamovible, su ceguera emocional, y sobre todo, su cuerpo totalmente programable. 


Michael Jackson durante el juicio del 2005. Fue liberado el día 13 de junio.
Milza López-2016
Contenido exclusivo

jueves, 9 de junio de 2016

Sueños desvanecidos y occidentalismo desbocado

¿Por qué tu sueño no es ser un pescador artesanal? ¿Por qué no aspiras a vender verduras en el mercado? ¿Por qué todo lo que queremos ser debe pasar por la Universidad y la Academia? ¿En qué momento decidiste no ser astronauta? ¿Cuándo te dijeron que no tenías talento para ser deportista? ¿Dónde aprendiste que no puedes disfrutar de servir el café, de barrer, de podar plantas, de vender alfombras, de tejer ponchos, de pintar cuadros?


Todos nuestros sueños se han ido arruinando, destruyendo, vamos entrando en una interfaz de realidad pesada y pesimista, hiperrealista, donde todo lo que hemos deseado alguna vez se mide por nuestra posibilidades de encontrar un "trabajo estable". Un trabajo que en un par de años te permita rentar tu propio departamento, tener la capacidad de endeudarte por un vehículo, "subir el nivel" de salidas con tus amistades, poder comprarte ropa cada vez más costosa, tener un refrigerador más grande, un televisor enorme con cada vez más efectos especiales, un sistema de sonido más envolvente, un plan de celular con más minutos y con más megas, y un celular que sea capaz hasta de lavarte los dientes. 

Cuando niños nos enseñan que existen profesiones y oficios. Nos enseñan que los oficios te mantienen pobre y que las profesiones te permiten tener un alto nivel de vida, con esas palabras dulces como que podrás "ser alguien en la vida", "retribuir a tus padres", cambiar tu auto seguido, tener una casa grande. 

Nos enseñan que debemos estudiar, pero no es un estudio libre, no es hacer experimentos en casa y apuntar cosas fantásticas, no es pintar creativamente el mundo que estamos imaginando, no es sobre salir después de la lluvia y escribir sobre lo que sientes al ver el arcoiris, no es percibir la tormenta, no es un estudio abierto y feliz. Es el estudio universal y estandarizado, el estudio de cumplir objetivos de aprendizaje de acuerdo a una escala de medición en la que se supone que tus calificaciones distribuyen normal-estándar. 

Nos enseñan que debemos cumplir con cierta cantidad de horas en clases. No importa que en los últimos veinte minutos no estemos haciendo nada "productivo", no importa que el profesor haya faltado y sólo estemos jugando a tirarnos papelitos. Debemos cumplir ese horario, porque es el horario que la escuela le indicó a los padres y apoderados, y es el horario en el que éstos pueden hacerse cargo de ti, ya que al mismo tiempo ellos cumplen cierta cantidad de horas en una jornada laboral promedio. 


Nos enseñan que no debemos estudiar teatro, porque no tendrás trabajo. Nos enseñan que no podemos ser músicos, porque tendremos que vivir tocando en las orillas del metro. Nos enseñan que no podemos ser deportistas, porque el país sólo apoya a los que destacan en fútbol aunque sean ebrios y no sepan escribir su propio nombre. Nos enseñan que hay demasiados en cierta profesión, nos enseñan que el mercado está copado. Nos enseñan que si quieres ser artista tu máxima aspiración será hacer retratos rápidos en la plaza de armas. Nunca nos mostraron las alternativas, nunca entendimos que si todos esos oficios están prohibidos, porqué entonces vemos en los libros y los billetes y en los nombres de las calles a pintores y escritores.

Nos hablan de la felicidad como un estado al que llegas a eso de los cuarenta años, cuando usas ropa formal, tienes una piscina en tu patio y tu casa es enorme

En ningún momento nos enseñan a ser felices, nos hablan de la felicidad como un estado al que llegas a eso de los cuarenta años, cuando usas ropa formal, tienes una piscina en tu patio, tu casa es enorme, tienes ISAPRE, te has casado, tienes varios hijos que pusiste en un colegio top, "le das trabajo a los pobres que no estudiaron", pagas muchos impuestos, tienes una casa en la playa, tienes un quincho bonito donde preparas carne asada los fines de semana, y por supuesto vas al gimnasio de moda. Por supuesto que viajarás, y conocerás todos los destinos que los occidentales te han enseñado a desear: Disneylandia, el coliseo romano, la torre de Pisa, las pirámides de Egipto, y cómo olvidar las vacaciones en Isla de Pascua. Tu crédito universitario ya habrá estado pagado, pero tu casa, tu auto nuevo, las reparaciones, etc. están en crédito aún. Por eso deberás trabajar más, negociar más, no ver a tu familia y conformarte con compartir con ellos en los feriados. Aunque seas alguien que ellos ya no conocen, creerás que les enseñas a ser como tú y que es lo correcto. Me gustaría saber si eso es la felicidad, por qué esas personas no son felices. Por qué fuman con tanta desesperación y buscan formas de escapar de sus aburridas vidas. Todo lo que le dan a sus hijos tiende a transformarse en bienes materiales. 

En este occidentalismo desbocado, nos enseñan que existen los trabajos indignos, que trabajar haciendo aseo, por ejemplo, es algo espantoso, y ni hablar de ser vendedor de algo porque ahí si que ya no tienes dignidad. Nos enseñan que nada bueno puede ser barato, que los panoramas gratis "son de rotos". Te enseñan que los obreros son personas mediocres y que las nanas hacen un trabajo que no tiene valor. Te enseñan a sentir lástima por quienes no son profesionales, por quienes prefieren cortar el cabello a las personas en lugar de ir a la Universidad. Te enseñan que cuando tengas suficiente dinero podrás mirar al resto hacia abajo como si eso fuera la mejor sensación del mundo. Te enseñan a no retirar tu bandeja de comida para darle trabajo al que hace aseo, como si ser maleducado fuese una especie de obra de caridad. Ese mismo tipo de caridad que tienes al pagarle a alguien por su trabajo. Y tendrás un lugar en el cielo si además le regalas, por ejemplo, un sillón que ya no vas a usar.

Nos enseñan a dejar partir nuestros sueños de manera inexorable, sin que nos preguntaran deciden y trazan nuestro destino, creando pequeñas ovejitas dóciles, adaptadas a un sistema que pronto nos endeudará hasta el día de nuestra muerte. 

Nunca te dicen que las personas más felices del mundo son peluqueros y bomberos, nunca te enseñan que en este planeta los recursos son limitados, que son los vehículos particulares los que generan los problemas de tráfico, que contaminamos más, que ensuciamos más, que mientras tú subes tu estándar de vida no necesariamente aumentas tu bienestar, que mayor consumo no es mayor felicidad, que hay mil formas de viajar, que puedes cambiar de profesión o de carrera o de oficio, que puedes comprar ahorrando y no sólo endeudándote. No permitas que tus sueños sean desvanecidos en el tiempo, en la rutina, en el horario, en la congoja, en conformarte con un trabajo estable porque estás extremadamente endeudado. No permitas que tu vida se trate de reclamar en facebook por el precio de la gasolina o del tag. No permitas que tu lectura se encierre en una columna del mercurio, que tu interacción social se reduzca a twitter. Nunca te conviertas en esa persona odiosa de la fila que cree que todo debe ser inmediato y a su gusto porque para eso está pagando. No te des permiso de abandonar tu esencia, lo que deseas siendo niño por el "hiperrealismo" de los adultos. La vida real la construyes tú mismo, si trabajas en una oficina no te dejes contaminar por los chismes, el afteroffice y hacer todo lo que otros hacen. Busca tus propios hábitos, gustos, sabores, colores y experiencias. La vida simplemente se trata de las experiencias que vives y las que le haces sentir a los demás.



En esta interfaz urbana, despidámonos del occidentalismo desbocado. Démosle la bienvenida a los sueños. 


Milza López


miércoles, 1 de junio de 2016

Vertiente



Porque me imagino que estoy lejos en el campo, y tomo el agua de las vertientes con hojas y mi cuchara de plata.

Las mariposas atraviesan mis recuerdos y se mantienen estáticas en el aire y los silbidos del tiempo.

Milza López 2015-2016
Prosa desclasificada

martes, 17 de mayo de 2016

--- Pistas vacías ---

Me vine a la Tierra
A buscar a los humanos,
Y tan sólo encontré hangares
Y locales cerrados.

No dejaron ni una nota,
Ni pistas ni sarcasmos,
Sólo huellas sin sentido
Y pedazos de terremotos,
Latas, mascotas
Y basura acumulada,
Automóviles congelados,
Vidrios y toda clase de máquinas;
Estatuas, cavernas,
Pantallas y escrituras dobladas
¿Cuántos idiomas hablaban?
¿Cómo podían comunicarse
De un lado al otro del planeta?

Hay tanta leña cortada
Y metales hacinados,
Tanta soledad y tanto silencio,
Tantos ríos contaminados,
Tantos cadáveres escondidos,
Tantas cárceles, trenes
Y montañas de cemento,
Tantos suelos quemados
Y desiertos envilecidos…
Mas no hay nada que pueda
Traerlo de vuelta,
Volaron todos a la luna
E invadieron otros planetas.

En la infinidad del miedo
Ha de expandirse
Esa hambre intergaláctica
Y seguir la depredación

Hasta el límite del universo…


Fotografía original del autor.
Milza López - 2016
Extracto de libro no publicado
Contenido exclusivo

lunes, 9 de mayo de 2016

Instrucciones para destruir el mundo

Levante la guantera del vehículo
retire rápidamente la pistola 
y tire el gatillo hacia atrás, 
con ambas manos sujete el arma y apunte hacia el frente
justo por encima del manubrio y del panel 
el vidrio habrá desparecido antes del primer pestañeo
y el ruido habrá paralizado parcialmente su sistema nervioso, 
por lo que debe disparar rápidamente 
al ministro, al árbitro, al conductor ebrio,
al camarógrafo, a la señal de tránsito, 
al senado, al vendedor de seguros y a toda la ciudad. 
Deberá hacerlo tantas veces hasta agotar todas las balas
y reprogramar el mecanismo 
que dirige capitales, 
deberá contener el aliento
hasta el punto de no retorno
donde no sea posible revertir el tiempo
ni manejar las galaxias desde la pantalla, 
hasta que pueda sostener el cable 
que ilumina la ciudad, 
y lo muerda y gire en su propio eje
desactivado al fin el pálpito maquinal.


Fotografía original de Hotblack, modificada por el autor.

Milza López. 2016.
Extraído de "Escape de la interfaz urbana" (libro inédito)
Contenido exclusivo

viernes, 29 de abril de 2016

Cuando Gabriela Mistral invadió el metro de Santiago

Y así Gabriela invadió el metro,
pusieron piedras en el techo
y versos en las paredes;
sus abrazos estamparon 
rincones de calor supremo

La alegría se me dio
en formas editadas
multiplicadas y envolventes
de mi Gabriela en el metro

Hace tanto tiempo ansiaba
una vela luminaria
para cada corazón
en el vagón desierto,
pero aún todos seguían ciegos
aunque la luz los atacara
de frente y sin rodeos
como una afilada estaca
que arranca los sentimientos

No hubieron otros ojos 
que comprendieran lo cifrado 
en lengua de montañas:
el llanto empapó mi bolso
y la vela se volvió incendiaria...


Gabriela Mistral. Fuente: Universidad de Chile.


Milza López, 2016
Contenido exclusivo