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jueves, 11 de junio de 2020

Oh Capitán, mi capitán: El poema clave de La sociedad de los poetas muertos

La sociedad de los poetas muertos es una película de culto, sin lugar a dudas. La brillante actuación de Robin Williams con el entrañable guión que mezcla la poesía con la historia de vida los estudiantes de la Academia Welton, realmente logran conmover a las audiencias.

El poema que conecta la historia y cuyo título da el apodo al profesor, es ¡Oh, Capitán! ¡Mi capitán! de Walt Whitman y es el último que aparece en su obra maestra "Hojas de hierba". Este libro también aparece muchas veces en la trama de Breaking Bad y como ya saben, es clave a lo largo de la serie. El legendario autor lo escribió inspirado en el asesinato de Abraham Lincoln.

¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!
Nuestro espantoso viaja ha concluido,
el barco ha sorteado todos los escollos, el precio que pedimos
lo hemos ganado.
El puerto está a la vista, escucho las campanas, todo el
mundo se exulta,
mientras que las miradas siguen la firme carena, el
valiente y audaz navío.

Pero, ¡oh, corazón, corazón!
¡Oh, las sangrientas gotas rojas,
allí sobre el puente donde yace mi capitán,
tendido, helado y muerto.

¡Oh, capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas,
levántate, para ti la bandera se ha izado;
para ti el clarín resuena,
para ti los ramos y las coronas encintadas,
para ti los muelles colmados de gente,
es a ti a quien clama la multitud movediza, volviendo
hacia ti sus rostros encendidos:
¡Mira, capitán! ¡Padre querido!
¡Yo paso mi brazo debajo de tu cabeza!
Es como una pesadilla que sobre el puente
tú permanezcas helado y muerto.
Mi capitán ya no responde, sus labios están pálidos
e inmóviles.
Mi padre no siente más mi brazo, no tiene pulso ni energía.
El barco está anclado, sano y salvo, su viaje ha concluido,
terminado.

De la espantosa travesía el barco regresa vencedor, cumplida
su misión.
Exultad, ¡Oh, riberas! Y sonad ¡oh, campanas!
Pero yo, con paso vacilante,
abandono el puente donde yace mi Capitán,
caído, muerto y helado.


La verdad es que estos versos me recuerdan mucho el final de la película, y tiene mucho sentido hablar de "poetas muertos". ¿Les gustaría ver más poemas de series y películas?

















miércoles, 25 de enero de 2017

Fuego (Horizontes vacíos)

I

Hoy los árboles sólo son combustibles,
todos
los árboles
son combustible...

Si vuelvo a casa podré decir que he conocido el infierno
y he visto arder las llamas mitológicas
en mis ojos, 
en los cuerpos...

Sólo hay fuego.

El agua ya no cae
desde los cielos. 

La Tierra arde.
Pronto seremos fuego. 

II


El Ángel se fue como un silencio de las estrellas,

¿vive en una cabaña junto al Sol
o en alguna galaxia cercana?

Su corazón se apagó
al no poder contener el valor de su alma.
¿Quiénes cubrieron su rostro?
En esta tragedia todos fuimos culpables.

Quiero volver a abrazarte
como lo hicimos en nuestra otra vida,
y los castillos lejanos de arena
dejar olvidados los mantos de flores
que cubrieron ese día que nunca debió llegar...




Milza López
Sentido Homenaje a Bomberos de Chile

jueves, 15 de diciembre de 2016

Discurso en la oficina de objetos perdidos (Wislawa Szymborska)

Perdí unas pocas diosas camino del sur al norte,
también muchos dioses camino de este a oeste.
Un par de estrellas se apagaron para siempre, ábrete, oh cielo.
Una isla, otra se me perdió en el mar.
Ni siquiera sé dónde dejé mis garras,
quién anda con mi piel, quién habita mi caparazón.
Mis parientes se extinguieron cuando repté a tierra,
y sólo algún pequeño hueso dentro de mí celebra el aniversario.
He saltado fuera de mi piel, desparramado vértebras y piernas,
dejado mis sentidos muchas, muchas veces.
Hace tiempo que he guiñado mi tercer ojo a eso,
chasqueado mis aletas, encogido mis ramas.
Está perdido, se ha ido, está esparcido a los cuatro vientos.
Me sorprendo de cuán poco queda de mí:
un ser individual, por el momento del género humano,
que ayer simplemente perdió un paraguas en un tranvía.

Fotografía tomada en Valparaíso, archivo personal 2014.
Wislawa Szymborska,
escritora polaca, Nobel de Literatura en 1996

jueves, 1 de diciembre de 2016

Cuadrilátero (Poema completo)

Ronda Rousey, peleadora legendaria de UFC. Fotografía de ESPN.

No caeré,
No decaeré,
Me reitero a mí misma
En la que esquina flanqueada
Del siguiente cuadrilátero,
Mientras mis pies me sostengan
Aunque mis manos sangren,
Aunque detone una bomba
O una flor inmigrante,
Aunque sienta que muera,
Aunque piense que no puedo,
Si mis piernas me sostienen
Me comeré el mundo entero.

Aún después de apagarme,
De removerme y despedazarme
Seguiré arrojando golpes
Como cadenas al vacío,
Seguiré enfrentándome
Contra mi propio destino.
En la linealidad del tiempo
Y en las líneas de su mano
Ya todo ha sido escrito
Y mis puños son en vano,
Pero pronto me devuelvo
Y avanzo en contragolpe,
Cada paso del camino,
Cada cuerda de resignación.

Y yo sé que no venzo,
Aún siento que me muero,
Pero sigo de pie
Con los ojos en negro,
Nunca me rindo,

Nunca-nunca me rindo...

Milza López-2016
Contenido exclusivo para Blogger
Reproducción autorizada citando autor

martes, 15 de noviembre de 2016

Amo en ti - Feride Sadoglu (Sobre ti todavía - Nazim Hikmet)

Amo en ti
la aventura del barco navegando hacia el polo
Amo en ti
     la audacia de los autores de grandes descubrimientos
Amo en ti lo lejano,
     Amo en ti lo imposible

Entro en tus ojos como en una selva
     toda llena de sol
Y sudoroso, hambriento e iracundo
     aliento la pasión del cazador
     por morder en tu carne

Amo en ti lo imposible
     pero de ningún modo la desesperanza (...)



Extracto del Poema "Sobre ti todavía" de Nazim Hikmet,
del libro Duro oficio en el exilio,
recitado por Feride Sadoglu en la serie Karadayi,
versión en español DINT para Mega.

domingo, 30 de octubre de 2016

Sábado (II)

Esta noche de sábado 
El futuro me concede 
El paso de corazón santo,
Mis días se vuelven célebres

Mis palabras cantan 
Un himno bello y calvo, 
Porque las salas
de espera le visitan anciano.

Conservaré esta canción, 
Este canto perdido, 
Porque me recuerda una emoción 
De sábado y de abanicos 

La angustia contemporánea 
Se va angustiada, 
Las horas grisáceas, 
Ríen de ella agitadas 

Escucha al amor, 
Antes de morir, 
Te hablará mi corazón, 
Síguelo antes de partir. 

La paz enamorada 
Dejará sus manos aturdir, 
La alegría alada 
Que vuela, es mejor que la jamás encontrada. 

Toda la vida se resume en un poema, 
En donde cada verso es un año gigante,
Más de mil existencias
Caben aún con todas sus raíces madres 

Todas las construcciones vivas 
Vuelven con la infancia, 
Cerca de mi final despedida,
Veo la luz de la risa de plata.

Nunca dejé de amarle, 
Quizás porque nunca pude hacerlo de veras,
Tu espíritu sana mi sangre
Y mis alegrías vibran en tu tierra

Nadie me dijo que sería feliz,
Ni que las rosas también se queman, 
Esta tarde viví para morir, 
Por un sábado en el que todo cabe, 
Y porque toda la vida se resume en un poema!





Milza López 2007
Extraído de La Flecha Envenenada y Otros Textos

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Sábado (I)

La casa es grande, el corazón 
Con tristeza late, 
Con angustia contemporánea 
Que silba virtud gigante 

El espíritu se agita en el alma,
En este abismo carismático con sangre,
Pero con una energía paciente y larga 
Con la que volarán las esencias sagradas

Respirar la ansiosa libertad estable 
Que llena las presencias 
Del colorido aire 
Con el tono del mapa y las últimas risas… eternas

La esperanza de un héroe reúne a los sables
Más grandiosos e idílicos de estas rosas mientras se queman,
Y mientras miro que saben 
Que no puedo hacer nada por ellas

Entonces bendita sea esta tarde
Que comienza maravillosa, pienso que es bella, 
Pienso que todo en un sábado cabe 
Y pienso que la vida se resume en un poema. 

Yo vivo con paz en medio de las calles 
Donde a cada segundo se libra una guerra, 
Y mis líneas tan sólo dibujan un detalle
Que luce trayectos como las estrellas. 

Quisiera que mis sueños puedan despertarme 
Antes de que me saquen y vean tras las rejas, 
Porque este sábado existe en mi valle
Y porque a veces se disfraza de estrategia 

La libertad viene desde su tormenta, 
Y la inseguridad miedosa se aleja en este cáncer, 
En la oscuridad de mi poesía nace una leyenda
Y crece un  mundo de alabastros que se expanden 

Esta circunstancia hereditaria y anual se vuelve carne, 
Accidentando mi camino con azules hiedras, 
Las pestañas de mi lápiz se vuelven gigantes 
Y duermen en islas paradisíacas eternas. 



Milza López 2007
Extraído de La Flecha Envenenada y Otros Textos

jueves, 1 de septiembre de 2016

Poder hablar de ti (Poema de Nazif Kara - Karadayi)

Poder hablar de ti 
a buenos niños,
a héroes

Poder hablar de ti 
al indigno
a la mentira, al rudo.

Uno tras otros 
cuántos helados inviernos han pasado,
cuantas primaveras pasadas,
mi bienamada,
me desgasté añorándote.
Prenderé rosas de color 
como sangre en tu pelo
de un lado y luego del otro

Si pudiera gritar tu nombre
a un pozo sin fondo,
a una estrella fugaz,
hasta a una cerilla,
a una cerilla caída en la ola más aislada
del océano...

A él, que perdió la pasión del primer amor,
perdió los besos,
perdió el interés 
en el anochecer:
ensimismado tomó un cigarro y una copa

Si pudiese hablarle de ti...
Tu ausencia es como el mismo infierno,
tengo frío, no cierres los ojos... 




Poema de Nazif Kara en la cárcel. 
No he podido encontrar al autor original, 
agradecemos información!

lunes, 1 de agosto de 2016

Sol del sur

Podría caerme,
Podría incluso lanzarme
Con los brazos abiertos
Desde la octava nube 
A las sábanas de tu cama, 
Podría desenredarme 
Del paracaídas, 
Podría desenmascararme 
Frente a mis mentiras, 
Entre ramas secas y punzantes 
Y caer sin bolsas de aire

Podría arrojarme 
De frente al vidrio torcido, 
Con los ojos descubiertos 
Y la piel libre de cáscaras, 
Podría acumularme durante años
Y soltarme en paz
En millones de estrellas 

Podría dormirme descalza 
A los pies del volcán, 
Cruzando las cascadas
Por donde no hay puentes 

Podría desmayarme 
En la línea del tren, 
O podría sumergirme 
En el lago de los monstruos 

Y podría cortarse la cuerda 
Cuando descienda los riscos 
De la nieve afilada

Podrían llenarme de pólvora 
Y hacerme tragar fuego, 
Podría dejar todo cuando tengo
Mientras estoy en tu regazo,
Porque el dolor ya no sería 
El enemigo de mi piel, 
Mientras tú seas en lo alto 
El sol del sur que resplandece 

Vegetación nativa en el sur de Chile, fotografía del autor. 


Extraído de Poemas y Cartas para Enamorar,
Milza López - 2015,
contenido exclusivo para Blogger

miércoles, 20 de julio de 2016

Claustrofobia (Versión La flecha envenenada)

Voy a mirarme en el inexorable reflejo
de todos mis años,
voy a pelear contra la verdad frente el espejo,
mas no podré vencer jamás desde mi hemisferio vano.
Y así comienzo a sangrar,
la claustrofobia no puedo evitar.
La herencia de los ángeles
es miedo hecho colinas,
la sangre de Los Alpes
hecha muerte y hecha vida.

La suavidad cromática del enlace,
entre la luz y el frío suicida,
es devota a la música 
de mi miedo y mis parques
cuya sombra y raíz 
consuelo deprimida.

Mi figura en esta máquina 
se amarra al escape
intentando huir 
desesperada y percibida por nadie,
porque la Reina de los sables
corre tras de mi disfrazada de El Ángel, 
atraviesa las heridas…
Y con su cruz invertida las reabre.

La tristeza hacinada 
en Nosotras huele a carne
violentada y perdida.
Mi propia confusión se vuelve masacre
en el centro giratorio 
de la virtud misma,
invisible en su cauce
y en todos sus días dormida.

La Tierra es el planeta 
albergado junto a Marte
y gira al revés, 
los continentes de masa invertida
mueren con el furor 
y sueñan inconstantes
frente al espejo de mis años 
y mis personalidades divididas.

Mi corazón de esencia suicida
debía partir esta tarde;
las lágrimas desprendidas
de Él, se vuelven carne...


Fotografía original de Misha Gordin, colección Shout 1984-1987.

Extraído de La Flecha Envenenada y Otros Textos
Milza López - 2007

jueves, 14 de julio de 2016

Horizontes vacíos

El Ángel se fue como un silencio de las estrellas,
¿vive en una cabaña junto al Sol
o en alguna galaxia cercana?

Su corazón se apagó
al no poder contener el valor de su alma.
¿Quiénes cubrieron su rostro?
En esta tragedia todos fuimos culpables.

Quiero volver a abrazarte
como lo hicimos en nuestra otra vida,
y los castillos lejanos de arena
dejar olvidados los mantos de flores
de ese día que nunca debió llegar...



Milza López

On October 24 2009

sábado, 2 de julio de 2016

El amor no me ama...

El amor no me ama
me lo ha dicho en voz alta,
no me quiere, no me extraña,
ya no siente nada por mí.
Me lo ha dicho en el alba,
lo repitió en mi diario,
el amor no me ama
y he caído en el espanto,
en la soledad libertaria
de no ser amado al fin
y no ser responsable
por sus manos quemadas
y sus alas cortadas
que dejaron plumas en el asfalto
y lodo sobre el maíz.

Hay ochenta raciones
en el campo revuelto,
alegre y colmado
de que soy libre del amor,
hay ochenta versiones
del averno dibujado
sobre el manto de mis prisiones,
sobre mi esperanza de abril.

Porque al amor no me ama,
ya no huelo a ceniza,
puedo saltar al vacío
sin tu alma cobriza...
Fotografía del autor. Archivo personal.



Milza López
Poema inédito
Contenido exclusivo-2016



martes, 21 de junio de 2016

Marianela (I)

I

Estaba sentada en el jardín
sin dormir,
robándole brillo a las estrellas para mirar,
y esperando lo que no quería esperar…
Tan sólo pensaba, quietamente pensaba:
Es mejor mirarse en el desconcierto extraño
que el alma parece que besa,
da igual vivir o morir en lo lejano,
soñando capturar la idea:
Su voz, su sonrisa, sus manos,
su sombra, melodía de mi planeta…
Ser para él es lo más deseado,
pero yo ya estoy lejos de su Era
para la cual sus ojos se han ocultado.
¡Y no esperará mi confusión entera,
no poseo de flores el claro ramo
que se agita al viento de quien posee belleza.
Y no esperaré, por esto, todos los siglos en vano,
no me alcanza la paciencia,
pero pase lo que pase le amo,
aún contra toda mi vergüenza,
aún contra el poder de los tiempos, los años!
Juro por las oraciones de los desolados campos,
desde los troncos a las mineras,
por las naciones en el barro
y por el fuego del Sol en la hoguera,
la belleza de lo que amo
es infinita y eterna,
no es material quemado,
no se entrega a la tierra,
Él trae consigo la inmensidad del palacio
que su cuerpo alberga;
Él jamás ha sido engaño,
sino la fortaleza,
mas si a su lado marcho,
es sólo guiando su tatuada estela.

Pero cómo deseo ser yo,
preciosa flor en su campo,
cuidada, colorida, suave,
brillante y perfecta
con la que él se detenga caminando…
Pero cuando sus ojos momificados
se abran a los colores,
no verá en mí su ilusión ingenia;
Él comprenderá el inmortalizado llanto
que es lluvia cuando en la mirada hay tormenta,
y entonces se perderán todos los andados
caminos, paisajes y conversaciones
que dan luz a mi calvario
y que se ahogan cuando al palacio
llega la doncella:
Estará con él la flor
que a sus ojos no haga daño
(y que forma el dolor más grande
que mi alma ostenta).

Él se lamentará de mis pétalos secos
que caen con la brisa
y descienden a su tierra,
por eso él huirá.
Ellos decían que soy yo quien desmorona su paso
y que destruye su presencia,
yo no merezco estar a su lado 
¡jamás un refinado Príncipe con una pobre plebeya!
Y cuando él me descubra se sentirá avergonzado,
y me borrará de su pasado, su presente y su alma,
“Aquí nada ha pasado”,
dirá condenándome a la más cruel sentencia,
y recordará con lástima
la devoción que le prodigué,
y tal vez piense en mi tristeza,
y le remorderá saber que dos flores ha cortado,
pero sólo una es para vivir con ella.
¿Y la otra? Obligada a morir en el manantial,
que por muy decoroso que sea,
no es más que la tumba

de las flores que solas se quedan. 
Captura de la adaptación cinematográfica de Marianela.


Milza López - 2004
Colección inédita
Homenaje a la obra de Benito Pérez Galdós

martes, 17 de mayo de 2016

--- Pistas vacías ---

Me vine a la Tierra
A buscar a los humanos,
Y tan sólo encontré hangares
Y locales cerrados.

No dejaron ni una nota,
Ni pistas ni sarcasmos,
Sólo huellas sin sentido
Y pedazos de terremotos,
Latas, mascotas
Y basura acumulada,
Automóviles congelados,
Vidrios y toda clase de máquinas;
Estatuas, cavernas,
Pantallas y escrituras dobladas
¿Cuántos idiomas hablaban?
¿Cómo podían comunicarse
De un lado al otro del planeta?

Hay tanta leña cortada
Y metales hacinados,
Tanta soledad y tanto silencio,
Tantos ríos contaminados,
Tantos cadáveres escondidos,
Tantas cárceles, trenes
Y montañas de cemento,
Tantos suelos quemados
Y desiertos envilecidos…
Mas no hay nada que pueda
Traerlo de vuelta,
Volaron todos a la luna
E invadieron otros planetas.

En la infinidad del miedo
Ha de expandirse
Esa hambre intergaláctica
Y seguir la depredación

Hasta el límite del universo…


Fotografía original del autor.
Milza López - 2016
Extracto de libro no publicado
Contenido exclusivo

lunes, 9 de mayo de 2016

Instrucciones para destruir el mundo

Levante la guantera del vehículo
retire rápidamente la pistola 
y tire el gatillo hacia atrás, 
con ambas manos sujete el arma y apunte hacia el frente
justo por encima del manubrio y del panel 
el vidrio habrá desparecido antes del primer pestañeo
y el ruido habrá paralizado parcialmente su sistema nervioso, 
por lo que debe disparar rápidamente 
al ministro, al árbitro, al conductor ebrio,
al camarógrafo, a la señal de tránsito, 
al senado, al vendedor de seguros y a toda la ciudad. 
Deberá hacerlo tantas veces hasta agotar todas las balas
y reprogramar el mecanismo 
que dirige capitales, 
deberá contener el aliento
hasta el punto de no retorno
donde no sea posible revertir el tiempo
ni manejar las galaxias desde la pantalla, 
hasta que pueda sostener el cable 
que ilumina la ciudad, 
y lo muerda y gire en su propio eje
desactivado al fin el pálpito maquinal.


Fotografía original de Hotblack, modificada por el autor.

Milza López. 2016.
Extraído de "Escape de la interfaz urbana" (libro inédito)
Contenido exclusivo

viernes, 29 de abril de 2016

Cuando Gabriela Mistral invadió el metro de Santiago

Y así Gabriela invadió el metro,
pusieron piedras en el techo
y versos en las paredes;
sus abrazos estamparon 
rincones de calor supremo

La alegría se me dio
en formas editadas
multiplicadas y envolventes
de mi Gabriela en el metro

Hace tanto tiempo ansiaba
una vela luminaria
para cada corazón
en el vagón desierto,
pero aún todos seguían ciegos
aunque la luz los atacara
de frente y sin rodeos
como una afilada estaca
que arranca los sentimientos

No hubieron otros ojos 
que comprendieran lo cifrado 
en lengua de montañas:
el llanto empapó mi bolso
y la vela se volvió incendiaria...


Gabriela Mistral. Fuente: Universidad de Chile.


Milza López, 2016
Contenido exclusivo